La preparación empieza antes

Dejá a mano los utensilios, el culantro lavado y los ingredientes que vas a usar. Trabajar con arroz y frijoles ya cocidos simplifica el momento de cocinar. Prestá atención a su conservación; que un alimento sobre no significa que se pueda guardar de cualquier manera.

Buscá tu equilibrio

Salteá un poco de cebolla y chile dulce, incorporá las bases cocidas y mezclá con suavidad. Ajustá el punto de humedad sin convertirlo en una sopa. Probá antes de sumar sal o condimentos preparados, especialmente si las bases ya estaban sazonadas.

Un plato, varias mañanas

Podés acompañarlo con fruta, huevo bien cocido o lo que acostumbre tu casa. La cocina cotidiana tiene variaciones; no pretendemos establecer una versión obligatoria. Dejá que tu horario, tus preferencias y lo que hay en la cocina definan el desayuno.

Para ampliar la información: OMS: manipulación segura de alimentos.

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